Wara presenta “Hablemos sin hablar”: una canción sobre los ciclos de la vida

Hay proyectos que nacen de la urgencia. Otros, como el de Wara, toman tiempo. Mucho tiempo.

El pasado 17 de abril, el músico mexicano lanzó “Hablemos sin hablar”, su primer sencillo oficial: una canción que, más que marcar un debut convencional, abre la puerta a un universo creativo que se ha ido construyendo a lo largo de los años, entre composición constante, pausas inevitables y una relación persistente con la música.

Con influencias claras del rock progresivo y clásico —Pink Floyd, Yes, Jethro Tull, Led Zeppelin, Dire Straits, Santana—, Wara parte de una raíz sonora reconocible, pero evita la nostalgia como eje. En cambio, propone una lectura contemporánea de esa herencia, enfocada en la emoción y la experiencia.

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“Hablemos sin hablar” surge de una idea sencilla pero contundente: asumir los contrastes de la vida sin clasificarlos, sin valorar cuáles son buenos o malos. No hay épica ni redención forzada, sino una aceptación frontal de los ciclos.

“De pronto estás arriba, de pronto estás abajo… y ambos lugares son igual de válidos. Hay que vivirlos, sentirlos, atravesarlos”, explica Wara sobre el tema.

La canción —que originalmente no estaba pensada como sencillo— terminó ocupando ese lugar de forma natural, tras conectar de manera inmediata con quienes tuvieron acceso temprano al material. Esa reacción fue clave en la decisión de convertirla en la carta de presentación del proyecto.

Detrás del sencillo hay un proceso creativo que combina lo íntimo con lo colectivo. Muchas de las canciones nacieron como bocetos personales, escritos a lo largo de los años, pero encontraron su forma definitiva al abrirse a la colaboración, de la mano del productor Juan Manuel Ledezma. En particular, “Hablemos sin hablar”, y en general los temas cantados en español, contaron con la participación en  Chema Arreola en las letras, pues tomó las ideas iniciales de Wara para transformarlas en composiciones depuradas, manteniendo una esencia tan introspectiva como cotidiana.